Tiempo de lectura: 5 minutosAunque a inicio de año, Valentina Rodionenko aseguró que su equipo olímpico sería el mismo que en Londres 2012 y que únicamente le faltaba elegir a la gimnasta que remplazaría a Grishina, el destino se ha encargado de cambiar el juego para la Federación Rusa.

Rusia es el actual sub campeón olímpico por equipos y pese a que en su momento, muchos consideraran esta situación más como un fracaso que como un logro, lo cierto es que el equipo había dado pasos agigantados para reestructurar su programa después de los caóticos y decepcionantes Juegos de Beijing, pero hoy pareciera que se encarrilan más repetir la historia del 2008 que a la de hace cuatro años.

Pese a ser favoritos al podio y poseer un talentoso equipo, la escuela rusa ha estado en declive y prueba de ello es el pasado Campeonato del Mundo, donde fueron desbancadas por Gran Bretaña en la competición por equipos y aunque con el título en el Campeonato Europeo hace unas semanas, cambiaron un poco el panorama, el futuro ruso es incierto.

Con la supremacía de Estados Unidos y la fortaleza del equipo Chino, Rusia tiene que apostar el todo por el todo, si es que no quiere repetir la historia de Beijing, pues si bien es cierto Mustafina y Melnikova podrían dar la cara por el equipo, quizá no le sean suficientes para pelear hombro a hombro con el resto de las gimnastas.

En días pasados, la escuadra perdió a una de sus figuras más importantes, Viktoria Komova, quien pese a sus inconsistencias y lesiones era pieza clave en al menos dos aparatos: asimetrías, donde es doble campeona mundial y viga donde cuenta ya con experiencia en final olímpica.

De esta forma y aunque Rodionenko quería repetir la formula de Londres, con Komova y Mustafina como all arounders, no hay más opción que apostar por la debutante Angelina Melnikova, quien a pesar de su juventud, este año ha demostrado estar a la altura, al conseguir los dos títulos más importantes de la nación, incluso relegando a Mustafina, quien no logra recuperarse del todo de las lesiones que viene arrastrando desde el ciclo olímpico pasado, pero que pese a todo sigue dando resultados.

Por su parte, Afanasyeva quien también era (es) una de las cartas importantes para la Federación, ha estado lidiando con decenas de problemas físicos y de salud en el último año, lo que la ha tenido en el equipo de forma intermitente, liderado a la escuadra en los eventos internacionales más importantes y es posible que suceda lo mismo en Río, pues Ksenia fue sometida a cirugía hace un par de semanas, razón por la que no pudo competir en la Copa Rusa y por la que se pone pausa, una vez más, su camino a los que serían sus terceros Juegos Olímpicos.

De esta forma, y a pesar de no estar en su mejor momento, Maria Paseka, medallista en Londres, asegura su sitio al ser prácticamente la única que puede abonar importantes números en salto y que en caso de urgencia podría competir en otros eventos.

Bajo este supuesto y con dos lugares a llenar, a la Federación no le queda más remedio que echar mano del resto de sus gimnastas, mismas que tenían prácticamente sus posibilidades aniquiladas, como es el caso de Seda Tutkhalyan, Daria Spiridonova y Natalia Kapitonova.

Muchos pensarían que esto no es un problema, cuando se sabe que todas estas gimnastas son sobradas de talento, pero en realidad lo es cuando se habla de abonar puntos a una competición por equipos. Con solo dos all arounders, la escuadra necesita gimnastas que sean especialistas en más de un aparato y la única que podría llenar ese hueco es Tutkhalyan, pues puede dar notas altas en: salto, viga y asimétricas, pero que pone en tela de juicio su utilidad gracias a su ya conocida inconsistencia.

Lamentablemente las rusas hicieron “lo que no se debe hacer” en un equipo de 5 integrantes, limitar a sus gimnastas a una sola especialidad. Con exceso de especialistas en asimétricas, Rusia necesita urgentemente alguien que proporcione números importantes en el resto de los aparatos ¿quiénes serán la mejor elección para ello? Tenemos nuestras dudas, lo que sí sabemos es que será Afanasyeva quien determine el futuro del equipo, pues de estar lista no habría cabida en el equipo para una especialista más de asimétricas. Claro, esto bajo la lógica de “necesitar reforzar números” en salto y viga, aunque tomando en cuenta el historial de Tutkhalyan, es posible que Rodionenko utilice su siempre sorpresiva y polémica” lógica” y prefiera prácticamente desperdiciar un lugar a exponerse a la inestabilidad de una gimnasta.

Por: Andreea Balcázar y Daniel Ortega
Fotografia: Federación de Gimnasia Rusa