Baku es una de las Copas del Mundo que forma parte del circuito de la FIG y en la que pudimos ver el regreso a competencias de las veteranas de este deporte: Catalina Ponor, Oksana Chusovitina, Vasiliki Millousi y Angelina Radivilova [Antes Angelina Kysla], así como a la gimnasta china Shang Chunsong.

Durante el primer día de clasificatorios, las caídas fueron el pan de cada rutina y es que no era para menos, pues la iluminación de la Arena era prácticamente nula, misma que los organizadores, a petición de los gimnastas, debieron cambiar para el resto de los días de competencia.

Las finales comenzaron con Chusovitina ganando el oro en su aparato estrella: salto. Chuso ha estado compitiendo en algunos encuentros menores en los últimos meses, pero es Baku la primera competencia internacional de renombre en la que aparece. Chuso presentó dos ejercicios sólidos de gran ejecución que le valieron un promedio de 14.333.

El segundo sitio en esta final, así como en la de manos libre y el bronce en viga fue para la australiana Emily Little que sigue con su buena racha luego de arrasar en la Copa del Mundo de Melbourne semanas atrás. Little tiene claro que desea seguir siendo parte del equipo nacional en la nueva etapa que este enfrenta rumbo a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Quien sorprendió en esta competición, por sus ejercicios en asimétricas, fue Diana Varinska, la ucraniana es poseedora de unas bellísimas líneas y perfectas verticales, esto, aunado a su considerable dificultad la llevaron a clasificarse primera a la final incluso ejecutando como salida un simple mortal extendido y a colgarse el oro de este evento, lo que la nomina sin duda alguna como una de las gimnastas a ver en este aparato durante el Campeonato del Mundo de este año y quien sabe, quizá hasta nos de la sorpresa de llevar a Ucrania nuevamente a una final mundial.

En este mismo aparato, pudimos ver el regreso de Shang Chunsong quien aún no está en su forma ideal, presentando un ejercicio descompuesto y un tanto desorientado en los clasificatorios y uno apenas iniciado durante la final [literalmente] lo que deja un sabor amargo para sus admiradores, pues nos hace cuestionarnos el motivo por el cual la Federación de su país decidiera enviarla a competir aún a media preparación y con una lesión de por medio ¡No hay necesidad!

Por su parte, su compañera de equipo, Cenyu Wang ha sido presa de la mala fortuna, pues luego de dar un muy buen ejercicio, de lo mejor de la competición, ha caído sentada durante el aterrizaje de su doble agrupado al frente, quedándose con el cuarto sitio.

Quien no tenía más opción que salir campeona de esta Copa del Mundo en los dos aparatos que compitió era Catalina Ponor, quien a secas, cumplió con su cometido. La gimnasta rumana aún tiene muchas cosas por mejorar si es que desea repetir podio en el Campeonato Europeo el próximo mes y el dominio del nerviosismo es una de ellas. Catalina, quien ha sido una de las gimnastas más sólidas de su equipo en la última década, no atraviesa por su mejor momento, pues aunque su talento y su capacidad gimnástica son  innegables, su inestabilidad le ha dado dolores de cabeza en los últimos encuentros y Baku no ha sido la excepción.

Ponor mantiene la base estructural de su rutina viga del ciclo pasado, incorporando una entrada de mayor dificultad y que veremos mucho este ciclo olímpico, así como algunos elementos de conexión para acrecentar su nota de dificultad, mientras que la de manos libres se mantiene igual, inclusive con la misma música  [porque está trabajando en un nuevo ejercicio para el Europeo] siendo el un único cambio en sus diagonales, la sustitución de su triple giro como tercera diagonal por 2 y medio con rebote a extendido al frente.

Con la presentación de las rumanas en Baku, no hay duda que aún están muy lejos de la forma ideal para ser anfitrionas del Campeonato Europeo, que se encuentra a menos de un mes de distancia y cuya base, según la Federación, será Ponor, Ocolisan y Iordache, esta última ausente de la Copa del Mundo de Stuttgart por lesión y que tiene casi año sin competir, pero quien aún brinda más esperanzas que Ocolisan, quien al menos en Baku tuvo un encuentro para el olvido, no muy distante de las actuaciones del equipo desde el 2015, sobre todo en asimétricas, aparato en el que supuestamente el programa se centraría para este ciclo y que no presenta ninguna evolución hasta el momento y para muestra la presentación de Ana María este fin de semana, que si bien, al igual que el resto estuvo afectada por la pésima iluminación, dista mucho de una rutina decente para la élite de este deporte ¡Rumania algo tienes que hacer!

Finalmente, y porque merece ser nombrado, Vasiliki Millousi regresó a las competencias con el pie derecho luego de hacerle segunda a Ponor, quien además es su gran amiga, en la final de viga. Millousi, dueña de un estilo hipnotizaste y elegante ha optado para este nuevo ciclo por una rutina muy del estilo holandés, lo que le sienta de maravilla. Además de ello, ha decidido sustituir su salida de doble carpado, con la que sufriera una terrible caída meses atrás, por un Gainer, esperemos que estos pequeños ajustes por fin le hagan justicia a la belleza de sus líneas en la alta competición.

Fotografías: Federación de Gimnasia de Azerbaijan