En los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, China era el país supremo de la gimnasia femenil, sin embargo, cuatro años después, en Londres se fueron sin medalla por equipos, yendo así de la gloria al fracaso, situación que suele ser común después de que una nación se convierte en sede de los Juegos, pues durante el proceso, el gobierno y las instituciones invierten en demasía para ubicarse primeros en el medallero, sin embargo, pasado el tiempo y la euforia, los programas deportivos regresan al olvido.

Pero en este 2016, a ocho años de la gloria olímpica ¿qué le deparará a China en Río de Janeiro?

La cultura china se ha caracterizada por las artes circenses, por lo que poco después de la incorporación de su gimnasia en el escenario internacional, a mediados de la década de los setenta, la historia le empezó a retribuir en el medallero. La fisionomía promedio de las chinas ayudó, pero su metodología de entrenamientos fue el gran acierto que las llevó a lo que pocas naciones han conquistado, el título olímpico.

En los últimos 30 años se ha creído en el ámbito de la gimnasia que hay cuatro grandes escuelas: Estados Unidos, Rusia, China y Rumania a pesar de sus últimos tropiezos. Y aunque la gimnasia china perdió la medalla en Londres, la distinción de potencia mundial nunca la dejaron.

Después del desastre de Londres, China supo reponerse, en el Campeonato Mundial de 2014 y 2015 fueron subcampeonas, además de haber logrado el título mundial en barras asimétricas en todos los Campeonatos del Mundo desde el 2013, con Huidan, Yao y Yilin, como monarcas.

China Gymnastics Team Glasgow 2015

Con este historial, el equipo chino parece determinado a regresar al podio, si bien la medalla áurea parece lejana, por el dominio absoluto de Estados Unidos en la gimnasia actual, China tiene amplias aspiraciones para la plata, misma por la que estará luchando mano a mano con Rusia y Gran Bretaña.

Tomando en cuenta que la gimnasia rusa ha tenido más bajas que altas durante este ciclo olímpico y que no todo su equipo para Río está al cien por ciento de su capacidad, así como que las británicas llevan relativamente poco tiempo con la etiqueta de potencia mundial y que los nervios suelen hacer estragos en sus actuaciones, el camino luce aún más optimista para el conjunto chino, sobre todo tomando en cuenta que la escuela rumana no tendrá presencia en Río.

Shang Chunsong, comandará al equipo olímpico este año, y aunque no ha logrado aún resultados internacionales soñados, su determinación es tan inquebrantable como el esfuerzo chino por regresar al podio.

Por: Daniel Ortega.
Fotografías: FIG/Getty Images