Tiempo de lectura: 8 minutosLa Copa Stuttgart es una de los eventos mundiales con más reconocimiento dentro de la gimnasia. Cada año, algunos de los mejores atletas se dan cita en la conocida Arena Porsche para disputar el título AA individual(Copa del Mundo Stuttgart) y por equipos (DTB Challenge) en ambas ramas.

El rooster para la edición 2017 se anunció temprano en el año y causo de inmediato expectación pues incluía a algunas de las mejores exponentes de este deporte, entre ellas la rumana Larisa Iordache a quien no vemos en competencia desde el Campeonato Nacional de su país un año atrás.

Sin embargo, al poco tiempo de confirmarse la lista de participantes Iordache anunció su renuncia al evento argumentando que una nueva lesión que la dejaría fuera de entrenamientos un par de semana. A dicha cancelación, le siguió la de la canadiense Isabella Onyshko y la de la Claudia Fragapane quien se prepara para el Campeonato Nacional que se celebrará este fin de semana, dejando así un elenco más modesto pero no por ello menos talentoso y emocionante.

De esta forma, durante los tres días de competición pudimos ser testigos de la gran calidad gimnástica que estas jóvenes aportarán a este ciclo olímpico, misma que deberán aprovechar al máximo los próximos dos años antes de que las figuras consagradas comiencen a reaparecer en los escenarios mundiales.

Rusia y un prometedor equipo

La Competición por equipos, también conocida como Pokal Team Challenge estuvo dominada por un joven y prometedor equipo ruso, que mejoró con creces su actuación en el pasado campeonato ruso. Liderado por la nueva campeona nacional: Natalia Kapitonova, la escuadra consiguió un acumulado de 159.550, imponiéndose al equipo alemán por más de cinco puntos y al español doce. 

Si bien la escuadra rusa aún tiene mucho por pulir, tanto en dificultad como en ejecución, su futuro no luce tan desalentador como creíamos semanas atrás. Sí, es cierto está lejos de sus épocas más gloriosas, pero no lo es por su falta de materia prima, sin por su ya recurrente inconsistencia, misma en la que obligatoriamente debe trabajar su Federación, pese a ello es un conforte saber que el equipo puede seguir funcionando aún sin Mustafina, Afanasyeva o Paseka, quienes sin duda dan un plus no sólo de calidad sino de liderazgo, pero cuyo retiro momentáneo, representa también la oportunidad de que los nuevos talentos se formen, destaquen y se crean capaces de alcanzar el máximo nivel, algo que sin duda le ha hecho falta a Rumania.

Por su parte, el equipo español tuvo también una destacada actuación, pues si bien está muy distante de una nota general competitiva como equipo, su escuadra tiene mucho potencial. Con Helena Bonilla, actual campeona nacional, ausente debido a lesión, Nora Fernández, Paula Raya, Cintia Rodriguez y Ana Pérez no sólo se adjudicaron el bronce, sino que las últimas dos se posicionaron en el top cinco de las mejores all arounders del encuentro, a una distancia no muy holgada de las gimnastas rusas. Sin duda es un gran aliciente ver al equipo español, que en un momento fuera potencia de este deporte, tener momentos de brillantez pues sin duda es una escuela que tiene mucho que aportar y que merece volver a lo más destacado de la gimnasia.

Las nuevas caras de la gimnasia internacional

La competencia individual estuvo protagonizada por Eythora Thorsdottir, Angelina Melnikova, Tabea Alt y Pauline Schäfer, todas olímpicas en Río, pero quienes no tuvieron la visibilidad mediática que el resto de sus compañeras de equipo, así como de un grupo de nuevas gimnastas que aspiran con convertirse en las futuras figuras de la gimnasia internacional, mismas que se encuentran en su primer año como seniors.

Tabea Alt, una estrella en potencia 

La alemana Tabea Alt se impuso temprano en la competencia al resto de las competidoras para llevarse el oro con un acumulado de 54.199, una de las notas más altas de lo que va de la temporada y pese a sufrir dos caídas en su ejercicio de asimétricas, mismo que sin los errores es un digno representante de la escuela alemana, destacada internacionalmente en este evento. Alt, además presentó un gran Yurchenko con doble, que sin problemas podría convertirse en un Amanar, más adelante en el ciclo olímpico, así como dos bellísimas rutinas de viga y manos libres, que con los ajustes necesarios, tienen el potencial para posicionarla como una de las principales all arounders de la temporada. Alt posee un estilo elegante y delicado que combinado con un el dinamismo y poder de sus acrobáticos, la convierten en una de las gimnastas más completas que su país ha dado en los últimos años, una estrella en potencia, que seguramente dará mucho que hablar en las próximas competiciones.

Melnikova… a medias 

El segundo sitio de la competición general se fue para Rusia y llevó el nombre de Angelina Melnikova, quien sigue teniendo el voto de confianza de su Federación y la esperanza de que pronto se convierta en la figura que como juvenil prometía, razón por la cual se decidió compitiera de forma individual y no como parte del equipo, a pesar de los malos resultados que diera en el Campeonato Nacional, semanas atrás, situación que sin duda mejoró en Stuttgart, pero que está aún muy lejos de lo que se espera de un talento como el de ella. Melnikova tuvo una competición buena en términos generales, con dos ejercicios regulares en salto y asimétricas, siendo este último su mejor evento, pero no terminando de ser sólida en viga, donde tuvo una caída y en manos libres donde salió del área en una ocasión. Si bien es cierto que la gimnasta rusa aún se está adaptando al incremento de dificultad que diera a sus rutinas, cada competición que pasa sin destacar contundentemente se convierten en una bomba del tiempo contra ella, pues no sólo debe defender su lugar como la all arounder del equipo entre sus compañeras del ciclo anterior, sino entre las caras nuevas que  ahora son su competencia directa, como el caso de Elena Eremina y las juveniles, actuales campeonas europeas, que debutarán el próximo año.

Morgan Hurd, la nueva generación estadounidense 

Pese a que Morgan Hurd, nunca se posicionó como una de las figuras juveniles más destacadas del equipo estadounidense, ha logrado mantenerse en él en los últimos años y ahora se ha ganado su lugar ahora en la escuadra senior, que este año tiene su base en las debutantes, mismas, que a diferencia de lo que solía ser el programa de Marta Karoly, han sido enviadas a adquirir experiencia internacional a los encuentros internacionales previos al Campeonato del Mundo de este año. De entre las nuevas figuras, quizá sea Hurd quien, hasta el momento ha tenido la actuación más destacada, quedándose con el bronce de su primera competición internacional a menos de un punto de diferencia de Alt y Melnikova, ambas ya con experiencia olímpica.

Si bien Hurd tuvo importantes errores y un par de caídas, la respalda no sólo su enorme dificultad sino su técnica e innegable porte, muy distinto del que estamos acostumbrados a ver en las gimnastas de su país y mismo que promete convertirla en una de las favoritas de este año y posiblemente del ciclo olímpico, pues no hay duda que tiene mucho que aportar.

En Stuttgart también compitió la holandesa Eythora Thorsdottir, quien no tuvo la mejor de sus competencias al posicionarse quinta luego de un encuentro un tanto desconcertante, en el que lució no sólo visiblemente cansada sino desconcertada, situación que la llevó a ejecutar su cuatro ejercicios con importantes fallos, hecho que no debería alarmarnos pues Thorsdottir suele ser una gimnasta muy regular y sólida, por lo que podemos suponer su mala actuación se debió a los cambios que también está implementando a sus ejercicios.