En una reñida e intensa competencia por el oro olímpico, un nuevo orden mundial se ha establecido, Japón ha quitado a China la supremacía en este deporte y se ha coronado como el nuevo rey de la gimnasia masculina.

Después un pésimo clasificatorio, Japón entró a la Arena con una actitud diferente, era evidente en la mirada que buscarían, hasta el último momento, pelear por el oro olímpico que tantas veces les había sido negado, la competencia no sería sencilla pues China estaría buscando refrendar su título olímpico, luego del golpe emocional que fue perder contra el país del sol naciente en el pasado Campeonato del Mundo, lo que ninguno imaginaba era que a esta batalla se uniría Rusia de forma muy cercana.

Pero estos tres países no eran los únicos hambrientos por el podio, también lo estaban Brasil, que al estar en casa quería hacer historia; Estados Unidos, que deseaba romper con su maldición olímpica y Gran Bretaña, que buscaba mantenerse en lo de la élite de este deporte, lugar al que llegara hace cuatro años.

En una lucha menos cercana pero igual de importante, se encontraba Alemania, que consiguiera su pase a la final, prácticamente a causa de la buena fortuna y que quería irse de Río demostrando al público la calidad de gimnasia que es capaz de hacer.

tumblr_obm3ty749Q1rlokm6o1_1280
La batalla comenzó temprano en la competencia, cuando Rusia, implacable, tomara la delantera y China abriera la puerta al resto de los equipos con algunos errores importantes.

Pese a que el equipo japonés comenzó con el pie derecho, las notas no eran lo que esperaban, razón por la cual no pudieron meterse en la parte delantera de la tabla, durante gran parte de la contienda, parecía que Uchimura, a pesar de sus grandes actuaciones, no estaba siendo un factor determinante para lograr el liderazgo.

Fueron las últimas dos rotaciones, las que hicieron que el semblante del equipo japonés comenzara a cambiar, la barra fija podía brindarles las grandes notas que necesitaba o jugar en su contra y enviarlos más atrás en la tabla. El equipo supo mantener el control y hacer su trabajo, obteniendo por fin una pequeña pero importante ventaja con china, sin embargo seguía debajo de Rusia, la última rotación les daría el oro o los condenaría una vez más a no conocer la gloria olímpica.

Japón terminó la competencia con una imponente actuación en manos libres, donde Kenzo Shirai lució de la forma que no pudo hacerlo en los clasificatorios y regaló a la sumatoria de su equipo un importante 16.133 número que motivara a Uchimura a cerrar con broche de oro la competición.

Mientras Japón brillaba, también lo hacía China, que se jugaba el todo por el todo en la barra fija, aparato en el que no suelen tener sus mejores notas, debido a lo conservadoras de sus rutinas, sin embargo la calidad gimnástica de los bi campeones era suficiente para remontar peldaños y redimirse, y lo hizo, pues con tres ejecuciones prácticamente perfectas, los asiáticos pasaron del quinto sitio a la segunda posición, quedando a la espera de Rusia, Gran Bretaña, Estados Unidos y Brasil que aún estaban compitiendo.

 

GYMNASTICS-OLY-2016-RIO

La diferencia entre Estados Unidos, Brasil y Gran Bretaña hasta la última rotación era a penas superior a un punto, por lo que todo se definiría hasta la última rutina.

Brasil, fue el primero en abrir la puerta, luego de presentar algunos errores y una terrible nota de 12 otorgada a Sergio Sasaki. A ellos, les siguió Estados Unidos y Danell Leyva, quien estaba dando una rutina excepcional, digna para ponerlos en la contienda, a pesar de los errores que habían tenido algunos de sus compañeros, sin embargo, en la última parte de la rutina, Leyva resbaló y con ello se difuminó cualquier posibilidad al podio.

Todo indicaba que sería Gran Bretaña y Rusia quienes ocuparían el último espacio en el podio, ambos equipos se encontraban en sus eventos de mayor fortaleza, por lo que sumarían importantes puntos a su acumulado, pero la situación cambió repentinamente y Gran Bretaña regaló la oportunidad a Rusia, luego de que Louis Smith fallara en su prueba máxima, esa por la que fue incluido en el equipo, y con la que se colgara la plata en Londres 2012, un roce de sus piernas con los arzones fue suficiente para que perdiera el equilibrio y la medalla para la escuadra.

Rusia sólo debía terminar bien su competencia, el podio estaba asegurado. El equipo había dado su mejor espectáculo en años, sin errores, confiado y unido no sólo se colocaba en el más alto nivel de la gimnasia, sino que además relegaba al bronce al país que había dominado este deporte desde hace ocho años.

De esta forma, Japón regresaba a lo alto del podio después de 12 años, mientras Rusia conseguía medalla tras 16 años de espera y China cedía el trono que ocupó durante 2 ciclos olímpicos enteros.

 

Por: Andreea Balcázar con colaboración de Nancy Tiscareño