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La historia. 

Tras los Juegos Olímpicos de Londres, la gimnasia rusa ha estado en el ojo del huracán. En caso de que no estés familiarizado con el caso, a continuación un resumen:

Alexander Alexandrov coach de cabecera, hasta el mes pasado, del equipo femenil de gimnasia de Rusia fue remplazado por  Evgeny Grebenkin.

Ante esta decisión, Alexandrov comentó ante la prensa su interés por seguir siendo el coach de Aliya Mustafina. Para los rusos los resultados de Londres, fueron devastadores, pues contaban en el equipo con 3 campeonas del mundo (Mustafina, Afanasyeva y Komova).

Según el comité ruso, el equipo estaba preparado para triunfar contundentemente sobre las otras naciones, pero los resultados se vieron frustrados, debido a que las gimnastas no recibieron la suficiente atención por parte de Alexandrov, por dedicarse de lleno a  Mustafina, de quien es coach personal.

Por tal razón,  Andrei Rodionenko, máxima autoridad de la gimnasia rusa, anunció la nueva política para el equipo: “El coach de cabecera no podrá ser coach personal de ninguna de las gimnastas miembros del equipo”.

Las acusaciones en contra de Alexandrov vienen de diversos ángulos, todos los entrenadores personales de las integrantes del equipo ruso tienen declaraciones al respeto; Sergei Zelikson (Anastasia Grishina) and Marina Nazarova (Ksenia Afanasyeva) dejaron de entrever, que Alexandrov, fue negligente con el equipo, al no cumplir con todas las responsabilidades que este implicaba por estar pendiente de Mustafina.

La objetividad de Alexandrov se vio cuestionada desde, que meses antes de los JO, imposibilitó a Grishina a recibir la misma preparación que las demás miembros del equipo equipo olímpico, a demás de que en el proceso, Anastasia fue abandonada por su entrenador personal, pues este tenía que atender su gimnasio en Moscow,  lo que mermó su participación.

Anastasia Grishina,  tendría un papel fundamental en Londres, Rodionenko lo dijo en diversas ocasiones. Anastasia brillaría tanto, que todo mundo quedaría atónito. Grishina estaba preparada para dar una extraordinaria competencia en piso, con los acrobáticos más difíciles y ya dominados en el entrenamiento, pero la realidad es distinta, no es lo mismo hacerlo a puerta cerrada que en el podio.

El equipo ruso llegó con una firme decisión, durante la clasificatoria por equipo, Grishina competiría en viga y piso mientras que Mustafina lo haría en salto y barras.

Tras el primer día de competencia, el pánico se apoderó de Anastasia y ante su  negativa a  presentarse en viga, Mustafina tuvo que competir en los cuatro eventos, para llenar el hueco que dejaba Grishina.

Las riñas entre los entrenadores y directivos iniciaron desde principios del 2012, cuando Valentina Rodionenko, manifestó públicamente su inconformidad con la presencia de Mustafina en el equipo nacional, declaraciones que fueron aumentando conforme transcurría el año, favoreciendo a su vez ,con sus comentarios, a Komova y Grishina.

Los resultados. 

Todo subió de tono, al terminar los JO, donde en conferencia de prensa, pues fue ahí cuando todos se manifestaron en contra de Alexandrov y denunciaron su supuesta negligencia.

Alexandrov, fue acusado también, de no haber prestado la suficiente atención a Vika durante la preparación de la final AA, lo que hizo adjudicarse la plata, resultado que llevó su estado de ánimo hasta el suelo y que le impidió competir adecuadamente en sus otras 2 finales.

Alexandrov dio entrevistas al respecto, Mustafina también e incluso el padre de ella lo hizo.Mientras tanto los demás callaban; la reunión privada del comité de coaches, en la que Alexandrov fue destituido, fue clandestinamente filmada y difundida en fragmentos en la televisión rusa. La humillación pública hacia el coach de Mustafina fue irremediable y potencialmente terrible.

En dicha reunión,  Alexandrov  hizo declaraciones que no las ha hecho ante la prensa; reveló que durante la final AA, donde Komova finalizó segunda, los jueces favorecieron evidentemente a Douglas en tres aparatos (viga, barras y piso),  otorgándole notas más altas de las que merecía, contribuyendo a la victoria de Estados Unidos, misma que debía ser para la rusa Komova.

Alexandrov, estableció 3 conclusiones bajo las cuales respalda los pocos resultados en los JO:
I. Las gimnastas deben ser diagnosticadas acerca de cualquier posible lesión y ser atendidas con mayor efectividad. (Komova sufrió una cirugía de tobillo a sólo 2 meses de los JO/ Mustafina, no logró recuperar el 100% de su capacidad tras la lesión en la rodilla/ Grishina también presentó lesión en el tobillo)
II. Las gimnastas del equipo Junior deben recibir los mismos beneficios de las del equipo elite.
III. Disciplina.
Ante este último punto, se desató nuevamente una guerra de declaraciones, entre los coaches personales y Alexandrov. Ejemplo de ello, el comentario realizado por la coach de Afanasyeva.
 
“No había disciplina en el equipo desde que Alexandrov llegó, él habla de disciplina y de tener el control sobre las gimnastas, cuando claramente el no lo tenía. Las chicas hacían lo que querían. Empezando por Aliya. Aliya es muy difícil, todas son difíciles… Ella no quería entrenar y no lo hacía, mientras las otras tenían el trabajo duro, a lo que preguntaban todo el tiempo: ¿ soy peor que ella? ¿ por qué tengo que hacerlo mientras ella descansa?. Alexandrov la dejaba hacer todo (…)
(…) era realmente vergonzoso ver a nuestras chicas en sus entrenamientos. Nadie, en otro país permitiría esos comportamientos. Las rumanas, las estadounidenses, todas trabajan con disciplina, escuchan a sus entrenadores, repiten los elementos hasta el cansancio (…) las de nosotros, nunca entrenaban los cuatro aparatos completos, si lo hacían comenzaban las discusiones y las histerias. Todo el tiempo pensábamos ¿ cómo se supone que ganemos una medalla? ¿ será como en Beijing que nos colocamos en cuarto? por lo que al ver la medalla de plata colgada de sus cuellos, no puede ser más que suerte.
Al respecto Valentina Rodionenko manifestó:
He sido juzgado por hablar de Aliya. Pero olvidan que no sólo he dicho cosas malas hacia ella, sino que de  mi boca también han salido elogios. Yo sólo digo la verdad. Su carácter es difícil, cambia continuamente. Un día Aliya quiere entrenar y al otro no, es sumamente impredecible, no sólo para los entrenadores sino para ella misma. Así que seamos objetivos con esto.
Aliya ( y me siento muy contenta con esto) se convirtió en la campeona olímpica de barras y ganó cuatro medallas olímpicas en una difícil situación. ¿ y el resto del equipo? ¿dónde quedó? dicen que por las lesiones, Mustafina también lo estaba. ¿Qué pasó con Viktoria? en las clasificatorias le ganó a las estadounidenses, y pese a eso cada día venía más y más abajo, como di hubiera desaparecido.
(…) por su puesto que la culpa la tiene Alexandrov, por no darle una preparación adecuada, porque si  Aliya estaba de mal humor, el también lo hacía. Si Aliya no entrenaba, el equipo tampoco lo hacía (…)

Nadie contradijo a Nazarova, cuando antes de la final por equipos, mencionó que el equipo nunca había logrado que las gimnastas hicieran todos los aparatos, como debían hacerlo en competencia.

Por su parte, el entrenador de Grishina dijo:

“En cualquier momento las gimnastas deben dejar el gimnasio si no les gustaba algo (…) Afanasyeva se fue en más de una ocasión y nunca dijeron nada.

(…) con tantas lesiones, el equipo debió haberse llevado bajo otro régimen. Tras las largas sesiones de acondicionamiento físico, las sesiones debían ser más tranquilas, pero al contrario, un gran cúmulo de trabajo era depositado sobre ellas (…)  Todas estaban lastimadas, Grishina cojeaba todo el tiempo, Komova tuvo una cirugía, los dolores la mataban, era como estar en un cementerio con cadáveres caminando por el gimnasio.

 A lo que ,  Alexei Yushin, fisiólogo del equipo ruso contestó:
” Todas las chicas a las que tenía que rehabilitar tenían el mismo problema. La mente. En el equipo había un plato principal : Mustafina. El resto se sentía como platos de segunda mesa y eso terminó por afectarlas a todas.
El único que se mantuvo al margen fue Gennadi Elfimov, el entrenador de Vika, quien invitó a los demás a mantener la cordura:
” (…) con Alexandrov, todo fue normal. Cuando yo tenía algo que decirle lo hacía. El equipo nacional era un barco a la deriva, todos lo sabíamos, y no era responsabilidad única de él.
(…) en los cuatro años que  Alexandrov estuvo al mando del equipo nacional, nuestras gimnastas tuvieron grandes e importantes resultados. Por ejemplo, Rusia fue campeón del campeonato del mundo en el 2010, después de 19 años de no lograr este título, al mismo tiempo que Mustafina se convirtió en la campeona AA, ganando 2 oros, 2 platas y 1 bronce.
Un año después, en el Campeonato del Mundo en Tokyo, el equipo se ubicó como sub campeón y Komova se colgó la plata en el AA.
Komova y Nabieva ganaron el oro y la plata respectivamente en la final de asimétricas y  Ksenia Afanasyeva se coronó como la campeona del mundo en piso.
Los resultados de Alexandrov, son innegables. En comparación, los cinco años antes de que Alexander llegara al equipo, las gimnastas rusas ganaron sólo 3 medallas de forma individual.

Después de los JO, Rodionenko explicó como había llegado el equipo a Londres:

“Desafortunadamente, las lesiones fueron nuestro principal enemigo, se apoderaron de  Mustafina, Komova, Grishina y Afanasyeva, no nos permitieron llevar la carga de trabajo que teníamos planeado. Además dos de nuestras atletas entraron a la adolescencia y no necesitamos especificar lo que la adolescencia conlleva en el deporte.  Las gimnastas crecen, su centro de gravedad cambia. Un cm en su talla significa automáticamente un kilo extra de peso.  El desplazamiento del centro de gravedad, aunque sea un sólo cm, requiere cambiar toda la técnica”.

Este es sólo el contexto o el preámbulo a todos los problemas que después se desataron, lo que hizo la preparación olímpica aún más complicada. Pese a esto, Rusia logró con Mustafina 3 medallas individuales ( de diferentes colores y en sus 3 finales), así como la plata AA con Komova y el bronce en salto con la recién surgida Maria Paseka.

Pese a esto, el trabajo de Alexandrov, siguió considerándose como insatisfactorio.

El futuro de la gimnasia rusa es incierto, sobre todo por las riñas personales entre coaches, directivos y gimnastas. En una reciente entrevista en radio, Rodionenko hizo desafortunadas declaraciones acerca de Mustafina.

Mustafina es una joven de 18 años que necesita concentrarse más en su vida social que en la deportiva”, lo que deja de entrever que Andrei espera que Aliya tenga las suficientes distracciones para retirarse del mundo competitivo y así abrir la puerta a una nueva camada de gimnastas.

La actitud y comportamiento de Rodionenko  hace cuestionarnos acerca del rumbo de la gimnasia en aquel país, pues parece que fortalecerá el pasado, en lugar de mirar hacia una nueva forma de hacer gimnasia, pues es evidente que  gobierna el autoritarismo, la manipulación, el abuso del poder y la centralización del talento, con un cerrado grupo de gimnastas entrenando bajo sus condiciones, mientras los gimnasios de otras regiones intentan desarrollar los nuevos talentos.