Una de las grandes figuras que ha dado China en el mundo de la gimnasia, se retiró este domingo al terminar la final de barras asimétricas del Campeonato Nacional de aquel país.

He Kexin, doble campeona olímpica en Beijing 2008 y sub campeona en Londres 2012 decidió, aunque un poco renuente y con mucha dificultad, terminar su carrera gimnástica para ingresar a la universidad.

Kexin clasificó como primera para la final de su aparato estrella, barras asimétricas, en la que sería su última competencia. Sin embargo, la suerte le jugó distinto el día de la final.

Con un leotardo blanco, cabello sujeto y un brillo especial y nostálgico en la mirada, Kexin empezó su ejercicio, se le veía segura, con gran dominio de sus movimientos, pero quizá un poco apresurada, incluso me evocó la última rutina de Beth Tweddle en Londres, donde un conjunto de movimientos acelerados le quitó la medalla de dorada.

Kexin, realizó su transición a la barra baja donde perdió el control y sus ideales de retirarse como campeona nacional una vez más se difuminaron.

Tras una salida impecablemente limpia, miró a los espectadores, besó las barras con lágrimas en los ojos y dio gracias a su público.

La última rutina de Kexin, seguramente no fue como la que una gimnasta idealiza para el retiro, pero aún así se va como una gigante de la gimnasia, con lágrimas que resultan una extraña combinación de alegría, y decepción.

Estaba muy nerviosa por mi última rutina, quería hacerlo excepcionalmente bien, en lugar de eso ahí están los resultados. Pese a eso, fue un momento absolutamente bello para mi.

He, como el ave Fénix, resurgió de las cenizas en el 2012. Tras múltiples lesiones y el surgimiento de las nuevas estrellas de la gimnasia China, después del nacional de ese mismo año, su primera competencia en mucho tiempo, Kexin se convirtió, después de un difícil proceso, en la última gimnasta seleccionada para formar parte del equipo representativo en Londres 2012.

He Kexin no vislumbraba entre las principales figuras de la especialidad en Londres. Aliya Mustafina, Viktoria Komova y Beth Tweddle eran las candidatas perfectas para las preseas olímpicas, sin embargo He dio un giro al marcador y se mantuvo primera hasta la última participante.

Nunca olvidaremos la cara de emoción y satisfacción de He al hacer historia nuevamente, así como nunca se borrará del mundo gimnástico su nombre, como el ejemplo de una veterana que regresa a defender su título, como el de la campeona que llenó de orgullo a su nación en múltiples ocasiones y como uno de los estandartes de lo que una gimnasta de más de 20 años es capaz de hacer.

Hoy las barras se quedan si dominio, primero Nastia, después Tweddle y ahora Kexin. ¿Quién ocupará estas las tres vacantes?

Sin duda He se va, pero su público se queda con la esperanza de ver más de ella, pues aunque cuatro años se vean muy lejanos, Kexin tiene todo para volver a ser la reina de las barras asimétricas.