Tiempo de lectura: 4 minutosTras veinte años de trabajo como entrenadora de cabecera del equipo nacional australiano, Peggy Liddick ha decidido no continuar con su cargo, informó la Federación Australiana de Gimnasia.

 Es el momento justo para decir adiós a este puesto. Es el inicio de un nuevo ciclo olímpico, por lo que quien se quede a cargo de este proyecto tendrá casi cuatro años de preparación rumbo a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 (…)

Ha sido un verdadero privilegio servir como entrenadora nacional. Haber trabajado con gimnastas tan talentosas, así como con entrenadores y jueces comprometidos ha sido el más grande de todos los honores. En estos 20 años también presencie el crecimiento de nuestro deporte en Australia, estoy segura que éste será la base para continuar con éxito en el nivel de élite.

Pese a que la noticia se confirmó este miércoles, la Federación comenzó la búsqueda de un nuevo entrenador hace algunas semanas. Australia ha pasado por duros momentos este ciclo olímpico, lo que en cierta forma opaca el trabajo previo que puso a esta nación dentro de las potencias de este deporte.

Bajo la tutela de Liddick, Australia logró incluir a su equipo en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, Beijing 2008 y Londres 2012, además de lograr un importante número de finales en Campeonatos del Mundo, así como en las máximas justas veraniegas.

En 2003, el equipo australiano hizo historia al colgarse el bronce en la final por equipos en el Campeonato del Mundo, mientras que en Atenas 2004 se ubicaron en el octavo sitio durante la final, consiguiendo además dos finales individuales. Para el Campeonato del Mundo de 2005, Monette Russo se convirtió en la primera australiana en subir al podio mundial luego de colgarse el bronce en la competición all around.

En 2008 y pese a las lesiones de su figura principal: Daria Joura, la escuadra logró hacer historia nuevamente al ubicarse en el sexto sitio durante la final por equipos. Dos años después, daba al mundo una de las figuras más importantes de ese ciclo olímpico y su máxima exponente internacional: Lauren Mitchell, brindaba a Australia dos platas: viga y manos libres en el Campeonato del Mundo y sólo un año después se convertía en Campeona Mundial de su especialidad: suelo.

Pese al éxito, en los últimos años el equipo ha tenido que lidiar con una alta dosis de lesiones, situación que dificultó su clasificación al Test Olímpico durante el Campeonato del Mundo de 2015 y que las dejó fuera de los Juegos Olímpicos en Abril de 2016, posibilitándolo a llevar una única representante a la justa veraniega, por primera vez desde 1992.

De esta forma, la renuncia de Liddick es el cierre de un conjunto de situaciones desafortunadas, entre las que también se encuentra el anuncio del Instituto Australiano del Deporte (WAIS) de cerrar su programa gimnástico luego de no dar los resultados esperados, razón por la que las seleccionadas nacionales perderían toda su financiación para seguir entrenando y representando al país.

Tras meses de incertidumbre, hace algunas semanas la Federación Australiana de Gimnasia (AG) anunció intentaría salvar la gimnasia en WAIS solicitando financiamiento al estado para hacer funcionar sus programas de élite.

Aunado a esto, AG ha presenciado nuevas elecciones por lo que Sam McKay ha sido nombrado como su nuevo presidente, sustituyendo así a Jacqui Weatherill, quien permanecerá como directiva.

Los cambios que enfrentará Australia ¿serán suficientes para revivir su programa? Sin Lauren Mitchell y con la duda de si Larisa Miller continúa ¿serán cuatro años suficiente tiempo para preparar al equipo que regrese a Australia a las potencias de este deporte?

Con información de: International Gymnastics Magazine y Federación Australiana de Gimnasia.
Fotografías: abc.net.au