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Mckayla Maroney, campeona olímpica y mundial ha decidido poner fin a su carrera deportiva y lo ha hecho con una conmovedora y honesta entrevista, en la que habla abiertamente de su experiencia como gimnasta, pero con la que también escribe una carta abierta hacia un sistema deportivo que tiene fallas y que en ocasiones éstas se llevan arrastrando a los atletas que día a día trabajan por poner el nombre de su país en alto.

Durante 49 minutos de entrevista, Maroney dijo todo lo que un fan de la gimnasia espera escuchar de un atleta, pero también fue también la voz de tantos deportistas que nos hemos perdido al intentar encontrar las palabras que expliquen el difícil proceso que es aprender a buscar tu vida fuera del deporte.

A continuación intentaremos plasmar lo más cercano posible la conversación que McKayla tuvo con Gymcastic, esperando que aunque éste sea un contenido largo puedan llegar hasta el final, pues este es el tipo de material que cualquier fan, atleta, entrenador y/o padre debería leer y tener presente siempre.

tumblr_ngbwkmrSMy1sfjca4o6_1280Juegos Olímpicos de Londres 2012 

Estados Unidos es conocido por tener uno de los procesos selectivos más agotadores y exhaustivos para conformar su equipo nacional, las gimnastas deben someterse a pruebas constantes, competencias nacionales, internacionales y campamentos de preparación, método, que si bien los ha llevado a ser la actual potencia de la gimnasia, pone en entre dicho el bien estar de sus gimnastas

La presión de los Campamentos Nacionales es difícil de manejar, son intensas sesiones de entrenamiento acompañadas de una alimentación poco realista. En un Campamento sabes que es todo o nada, pero nunca tienes una pista, ni siquiera la más mínima para saber si eres parte o no del equipo. Te das cuenta que por muy buena que seas hay muchas más que pueden tener tu lugar, nunca debes creerte prescindible en este deporte.

Mckayla llegó a los Juegos Olímpicos de Londres después de estar un mes en Campamento Intensivo con el equipo nacional en el rancho Karoly. Durante 30 días no hubo tregua para nadie, su cuerpo se sentía frágil y agotado, desgastado física y emocionalmente, pero en una nación en la que la competencia es apabullante, expresar cualquier síntoma de cansancio o debilidad es herramienta suficiente para quedar fuera.

Durante un calentamiento en el primer día de estar en Londres sentí que algo no iba bien, pero siguió adelante. No conforme al aviso de mi cuerpo hice tres rutinas más, en la última sentí como mi pie se destrozaba. No dije nada y continué con el resto de los aparatos, pero al llegar a manos libres simplemente no podía mantenerme en pie. 

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Los siguientes cinco días de entrenamiento en Londres, Mckayla fue relegada del equipo y puesta a prueba un día antes del clasificatorio, de no poder realizar su salto con el estándar que estaba acostumbrada a manejar, la primera alternante (Elizabeth Price) la relevaría.

Siempre supe que podía hacerlo, pero también sabía que Eli y Sara podían hacerlo por mí. En Juegos Olímpicos no estás compitiendo por tu nombre sino por el de tu país y estaba dispuesta a dejar mi lugar si sabía que no podía estar perfecta.

Finalmente Mckayla logró estar en el equipo. Un pie roto y una rodilla lastimada no fueron impedimento para dar un salto prácticamente perfecto durante la competición por equipos y tampoco la limitó para convertirse en sub campeona olímpica de su especialidad con una inesperada historia que ya todos conocemos.

La experiencia de los Juegos Olímpicos es incomparable pero es muy extrema. Si volviera en el tiempo me hubiera encantado poder disfrutarla más.

De acuerdo al método de entrenamiento del coach de Mckayla, ésta debía evitar cualquier actividad que la sacara de concentración o pudiera afectarle (positiva o negativamente) eso incluía actividades tan sencillas como hablar con sus compañeras de equipo y escuchar música.

Siempre quise poder sonreír, disfrutar la competencia, pero no tenía esa opción. No culpo a nadie, finalmente soy campeona olímpica y mundial, pero sí debo decir que envidiaba que otras gimnastas pudieran hacerlo y yo no.

screen-shot-2014-03-08-at-9-03-26-pm1Lesiones, Campeonato del Mundo 2013 y más lesiones.

Después de los JO, el equipo estadounidense se unió a la gira que una marca de cereal realiza por todo el país. Durante una de las presentaciones Maroney se fracturó la tibia, por lo que fue sometida de forma inmediata a cirugía, a ésta le siguieron dos intervenciones más una en el pie y otra en la rodilla.

Meses después Mckayla regresó a los entrenamientos y consiguió ser parte del equipo mundialista del 2013, convirtiéndose en campeona del mundo de su especialidad nuevamente.

Tras el Campeonato, Mckayla se tomó dos semanas de descanso pero al regresar a los entrenamientos su cuerpo se sentía agotado y con innumerables malestares, situación que sus entrenadores le atribuyeron al peso que había ganado durante su receso.

Ojalá todo fuera tan sencillo como ganar o perder peso. Para los entrenadores siempre hay excusas para el dolor y llegas a pensar que no es real, pero el dolor existe. Pones tanta presión en tu cuerpo que es normal que éste comience a deteriorarse.

Fueron seis los meses que Maroney relacionó sus dolores con el cansancio mental y emocional, hasta que un día no pudo más y decidió atenderse. Tras esa revisión, resultó que la sangre no estaba llegando adecuadamente a una de sus piernas por lo que debía entrar al quirófano nuevamente, haber prolongado esta condición le habría costado incluso la pérdida de su pierna.

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La decisión 

Después de la cirugía, Mckayla estuvo fuera del gimnasio durante un largo periodo pero estar presente viendo a sus compañeras en el Campeonato Nacional del 2014 la motivó a volver. Sabía que no todo estaba dado y quería mostrarle al mundo que era una gimnasta completa y no sólo una especialista de salto. Sin embargo las cosas no fueron bien y a los pocos meses todo comenzó a complicarse, dolores sin causa aparente la llevaron a someterse a estudios por más de un año, sufrió ansiedad, depresión profunda y baja autoestima.

Por eso quería poder regresar y estar en Juegos Olímpicos nuevamente, para demostrar que aunque todo parezca ir en contra tuya aún puedes levantarte.

Con el tiempo, Mckayla se dio cuenta que su deseo no era suficiente y que su anhelo de inspirar a la gente la estaba llevando en contra suya, así que comenzó a cuestionarse la verdadera razón por la que estaba forzando su estancia en el deporte

Descubrí que era porque no sabía como no ser una gimnasta, en mi mente no tenía opción de ser algo más que no fuera esto, aunque me estuviera destrozando, aunque tuviera mil razones para decir ¡tienes que parar!

Fue durante el que sería su último entrenamiento, cuando Mckayla decidió intentar comenzar una nueva vida

Tienes que amar la gimnasia y sentir tanta pasión por ella para decidir continuar a pesar de todo, pero llega un momento en el que ni toda esa pasión es suficiente.

Después de aquel entrenamiento Mckayla no pudo levantarse de la cama durante tres días, fue entonces cuando se planteó la posibilidad de mentalizarse a que su momento en la gimnasia había terminado y decidió darse un tiempo fuera, en esta ocasión de forma voluntaria.

Cuestionó incontables veces esa decisión pues sabía que había cosas que aún quería lograr como gimnasta: un triple yurchenko, mejorar asimétricas, conseguir un oro más en salto o simplemente poder competir en piso. Con este conflicto de emociones descubrió  que el problema no era la gimnasia sino el programa con el que fue formada, pues la había llevado a acabar con su cuerpo y con su mente.

Técnicamente tenía los mejores entrenadores y siempre estaré agradecida con ellos, pero mentalmente me destruyeron. Nunca tuve ese apoyo emocional que necesitaba.En su momento me costó mucho comprender que actuaran de cierta manera, más aún cuando veía la relación tan diferente que mis compañeras tenían con sus entrenadores, pero ahora entiendo que era la forma en la que ellos aprendieron, vivieron bajo un régimen comunista en el que no podían cuestionar ni expresar nada. Al final lo único que querían era verme exitosa y lo consiguieron, pero ahora también comprendo que esa no es la forma de hacer campeones.

Después de un largo proceso de aceptación y de reencuentro con ella misma Mckayla estaba lista para poner su valor en otro lado y hacer partícipes de esto a sus seguidores

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No quiero que nunca nadie piense “Mckayla se está retirando” no quiero ni siquiera que la gente utilice esa palabra, esto será algo de lo que siempre seré parte, la única diferencia es que ya no estaré compitiendo. Debo decir que que es muy difícil para mí sentirme cómoda diciendo esto, porque es decirme que esto se acabó, pero debo comprender que cada persona tiene su momento y ahora debo moverme a mi siguiente momento.

Para Mckayla este proceso de cambio no es un proceso solitario, sino que involucra también a sus seres queridos y por supuesto a sus fans quienes la han acompañado durante su carrera deportiva

Ha sido un proceso inmenso, quiero que sepan lo duro que es para un atleta dejar su deporte y más aún hacerlo en paz consigo mismo. En este proceso también intervienen mis seguidores porque la persona que ellos admiran ha terminado, es un adiós para ellos y un adiós para mí.

Maroney también deja claro que no sabe si existe una forma perfecta para cerrar este capítulo, pero para ella, hablar de forma abierta sobre su carrera, los buenos y los malos momentos en una conversación íntima con sus seguidores y los seguidores de la gimnasia en general fue la manera idónea.

Mckayla espera que al hablar desde su experiencia pueda ayudar a las nuevas generaciones a buscar sus sueños sin hacerse daño. Este cierre de capítulo es una forma de expresarles que las cosas pueden hacerse de forma diferente y que es su deber velar siempre por su bienestar.

La gimnasia fue mi primer amor y romper con lo que has hecho y amado toda tu vida es lo más doloroso que hayas vivido. Llega el momento en que debes comprender que la gimnasia tiene un final pero tu vida no termina ahí.

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Por: Andreea Balcázar
Entrevista Original: Gymcastic
Fotografías: Tumblr, McKayla Maroney Instagram.

Si quieres ver la entrevista completa: