Tiempo de lectura: 5 minutos

La campeona olímpica en Londres 2012 Mckayla Maroney y su familia han solicitado la pena máxima para Larry Nassar, ex médico del equipo estadounidense de gimnasia, quien espera sentencia por cargos de pornografía infantil y abuso sexual.

Maroney fue una de las víctimas de Nassar durante años, razón por la que envió su testimonio ante la corte mediante una carta escrita por ella, en la que narra los hechos por los que pasó con lujo de detalle. En ella, incluye su desafortunada experiencia en el Campeonato del Mundo de Tokio 2011, donde fuera drogada por Nassar para someterla a “tratamiento médico” en su propia habitación.

En otra carta, la madre de la campeona mundial habla sobre el impacto que estos actos han tenido en la vida de Mckayla.

Esto ha destruido a mi hija. Se transformó de ser una atleta de clase mundial, positiva, amorosa y alegre a una joven adulta profundamente deprimida, en ocasiones con tendencias suicidas. Hubo un momento en que tenía miedo de abrir su habitación, no sabía si iba a encontrarla muerta.

Pese a que Mckayla sufrió abuso por parte de Nassar desde los trece años, sus padres se enteraron apenas unas semanas atrás, cuando ella lo denunciara en redes sociales, bajo la iniciativa #Metoo. “Cuando Mckayla nos contó por lo que pasó durante tantos años, no pudimos dejar de sentirnos culpables y responsables por no saber sobre ello, por no haber podido parar a este monstruo”.

Las políticas de la Federación de Gimnasia de Estados Unidos, prohiben que las seleccionadas, que además en su mayoría son menores de edad, sean acompañadas por adultos en los campamentos nacionales, donde muchos de los ultrajes denunciados sucedieron.

Además de ello, los padres tienen restringido hospedarse en los mismos sitios que sus hijas durante las competiciones internacionales y por supuesto en las Villas Olímpicas, lo que resulta un hecho lógico para muchos deportes, no así para una disciplina en la que un gran número de competidoras sólo rebasa los dieciséis años.

Mckayla Maroney envía carta ante sentencia de Nassar

Mckayla Maroney: Nassar dejó una cicatriz en mi mente que será imposible borrar. Fotografía: NBC

Erin Maroney, madre de McKayla, fue clara en su postura respecto a la responsabilidad, tanto de la Federación de Gimnasia como del Comité Olímpico de Estados Unidos sobre los actos de Nassar, ya que estas instituciones, a sabiendas de la situación, decidieron callar y permitir que Nassar siguiera ejerciendo como médico de la Universidad de Michigan.

Sin embargo, según ESPN, esta Universidad no era del todo ajena a la conducta de Nassar. Pese a que la bomba comenzó a estallar hace un par de años, existían rumores sobre su conducta con los pacientes desde finales de los noventa, cuando cuatro atletas lo acusaran de “penetración digital” como parte de un supuesto tratamiento médico. Las denunciantes aseguran que sus acusaciones fueron desestimadas y jamás tuvieron alguna consecuencia para el abusador.

Si USA Gymnastics, el Comité Olímpico de Estados Unidos o la Universidad de Michigan hubieran puesto la mínima atención a las banderas rojas que la conducta de Nassar extendía, ni yo ni las otras víctimas lo hubiéramos conocido, no habríamos sido sometidas a ese “tratamiento” y no hubiéramos sido abusadas por él.
– McKayla Maroney-

Las declaraciones de Maroney en el pasado mes, ayudaron a dar visibilidad internacional al caso Nassar, sin embargo la cifra de víctimas asciende a las 140, entre ellas se encuentran sus compañeras de equipo: Aly Raisman y Gabrielle Douglas, así como Mattie Larson y Jamie Dantzscher, esta última una de las primeras en hablar públicamente sobre el asunto.

Mckayla Maroney: Nassar dejó una cicatriz en mi mente que será imposible borrar. Fotografía: NBC

La carta de Maroney y su madre podría influir en la sentencia de Nassar. Fotografía: NBC Olympics

Hace poco menos de un mes, Nassar se declaró culpable por “conductas sexuales violentas”, cargos que incluyen su afición a la pornografía infantil, así como el abuso a pacientes menores de edad bajo el supuesto de “tratamiento médico”. Durante el proceso de Nassar, el FBI encontró rastros de más de 37 mil fotos y videos de menores de edad en situaciones de abuso.

¿Cuántas imágenes había en su poder? ¿Las imágenes de McKayla estaban allí? ¿Intercambió esas imágenes con otros pedófilos? ¿Están esas imágenes en la web oscura? son preguntas que pasan por nuestra mente día y noche. ¿Algún día se despertará para encontrar en internet una imagen suya a 13 años? Sé que esto también atormenta a mi hija. Con este dolor es con el que nuestra familia debe vivir y sabemos que nunca desaparecerá.

La sentencia a Nassar será otorgada esta semana y aunque se manejó que la pena podría llegar a hasta 27 años de prisión, fiscales federales han solicitado al tribunal se le imponga la condena máxima: 60 años.

Misma sentencia es la que exige Maroney al cerrar su carta con un contundente párrafo: ” El abusó de mi confianza, de mi cuerpo y ha dejado cicatrices en mi mente que jamás podrán sanar”.

Las cartas presentadas por la familia Maroney podrían representar un importante cambio en la decisión final.

También te puede interesar: Aly Raisman, otra víctima de Nassar
Por: Andreea Balcázar
Fuentes: ESPN / Sports Illustrated 
Fotografías: Sports Illustrated/NBC