El Presidente y CEO de la Federación de Gimnasia Estadounidense, Steve Penny ha presentado su renuncia al cargo, tras la presión del Comité Olímpico de aquel país debido a la nula acción por parte de la Federación ante los cientos de casos de abuso y violencia sexual en menores gimnastas durante los últimos 20 años.

El día de hoy, Penny anunció su renuncia ante el panel de directores de USAG, organismo que originalmente se reuniría para discutir las medidas para mantener a las gimnastas en un ambiente seguro. La notificación de Penny fue aceptada de inmediato y el panel agradeció por el “trabajo y dedicación” durante todos los años que sirvió para la gimnasia estadounidense.

Hemos aceptado la renuncia de Penny con la convicción de que este cambio será benéfico para nuestra gimnasia y los retos que estamos enfrentando, un nuevo liderazgo nos ayudará a implementar las mejores soluciones para mantener nuestro deporte y a nuestras gimnastas en un ambiente seguro en todos los niveles. USAG y toda la comunidad gimnástica deben trabajar de la mano para que ello sea posible. Estamos identificando como podemos fortalecer nuestros criterios y el manejo ante el abuso sexual, así como en educar a la comunidad, incluyendo padres y atletas acerca de como prevenir y actuar ante la sospecha de una situación de esta índole. Todos podemos ser vigilantes activos y participar para que esta lucha sea efectiva, no sólo en la gimnasia sino en cualquier deporte.

En los últimos 20 años, se han registrado un total de 368 denuncias de ex gimnastas por casos de abuso sexual sufridos en su infancia, generalmente a manos de sus entrenadores, sin embargo se cree los números pueden aumentar considerablemente, tomando en cuenta a las niñas que nunca manifestaron esta situación a sus padres, a quienes a pesar de saberlo decidieron callar por temor a las represalias e incluso por las pequeñas que no sabían que estaban siendo víctimas de este terrible acto.

El año pasado, previo a los Juegos Olímpicos de Rio se dio a conocer la denuncia de una gimnasta de élite, miembro del equipo nacional de aquel país, hacia el médico de cabecera de la escuadra estadounidense durante los últimos cuatro ciclos olímpicos: Larry Nassar, acusándolo de violencia y abuso sexual disfrazado de “tratamiento médico”.

Tras hacerse público ese caso, más de 80 gimnastas manifestaron ante los medios haber sido también víctimas de Nassar y además de ello hablaron de la omisión que USAG, bajo el mando de Steve Penny, tuvo ante su situación e incluso se acusó también a Marta y Bella Karoly, coordinadores del equipo nacional durante ese periodo de tiempo, de hacer caso omiso a las acusaciones.

Durante los últimos meses la gimnasia estadounidense ha estado en la mira de los medios nacionales e internacionales, quienes esperaban cualquier movimiento y/o declaración ante estos hechos, mismo que no sucedió hasta meses después de las primeras declaraciones dadas por las gimnastas. En Febrero de 2017, USAG lanzó un comunicado en el que explicaba las medidas tomadas desde que se puso en duda la ética de Nassar, argumentando que debido a la delicadeza del asunto, se decidió contratar a un investigador privado que pudiera hablar con las supuestas víctimas, así como con otras gimnastas que compartieran con ellas los entrenamientos en sus respectivas épocas; tras semanas de investigación los resultados no fueron los esperados por USAG y fue entonces que decidieron retirar a Nassar de cualquier actividad que lo mantuviera en contacto con las atetas y dar parte, finalmente, al FBI.

Fuentes: USA Gymnastics/Flo Gymnastics/Gymcastic/NBC