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Adrian Stoica, Presidente de la Federación Rumana de Gimnasia hace una retrospectiva del 2016, lo que este año significó para Rumania y lo que está por venir.

“No hay duda, Rio 2016 fue decepcionante para Rumania porque no clasificamos como equipo. Fue una serie de eventos las que desencadenaron ese hecho histórico. Jamás nos habíamos quedado con la mitad de la gente necesaria para enviar un equipo competitivo a una contienda.

Ya con nuestros representantes en Río, las cosas no salieron como se esperaba. Catalina y Marinan pudieron haberlo hecho más. Marian se fue a Río con la posibilidad de dos medallas: salto y manos libres, pero un resfriado cambió el panorama y tuvo que conformase con una sola final, la de su aparato estrella, sin embargo la regla de desempate no le favoreció y lo tiró al cuarto sitio.

Catalina estuvo bien durante los clasificatorios, pero desde mi punto de vista tuvo un error táctico irrefutable, pues debió haber ejecutado toda su dificultad para asegurar la final de suelo y no conservarse la  rutina más complicada para las finales, pues con la competitividad del resto de las gimnastas, era muy probable que quedara fuera, tal como sucedió. En viga por su parte, tuvo una gran actuación que la clasificó segunda, pese a ello algo cambió y no pudo repetir la historia en la final.

Con la mira en Tokio y tomando en cuenta todo lo sucedido en los últimos años, los entrenamientos se han reorganizado. Las gimnastas fueron divididas en dos grupos: El Centro Olímpico y el Equipo Nacional en Deva bajo el mando de Forminte, ambos proyectos tienen su propia mística y sus entrenadores particulares, cuya principal tarea será mantenerlas sanas durante todo el ciclo olímpico. La salud fue uno de nuestros principales problemas, especialmente en el equipo femenil. Si logramos mantener atletas sanos, tendremos también la posibilidad de regresar al camino para Tokio 2020.


Catalina y Larisa están entrenando por separado, ambas en Bucarest. Existe un gran diferencia de edades Ponor, Iordache y el resto del equipo nacional, lo que deriva en diferentes intereses y voluntades, razones por las cuales no podemos tener al equipo completo unido. Tras el retiro de nuestro principal entrenador, Catalina ha regresado con Matei Stanei, el coach que la descubrió, mientras que Larisa ha expresado su deseo de entrenar con los Moldovans.

Dragulescu por su parte, se mantiene con el equipo nacional que se encuentra en Bucarest, en la espera de que su habilidad y salud le permitan llegar a Tokio en cuatro años. Espero que todo funcione adecuadamente para él, pues mientras pueda mantenerse en el primer nivel será indispensable para el equipo, pero la gimnasia es dura por lo que es difícil hacer predicciones a largo plazo, mucho más cuando rebasas los treinta años de edad.”

Stoica tiene sus esperanzas fijadas en el equipo juvenil, mismo que se quedara con el bronce durante el Campeona Europeo del 2016 y que, a su parecer, mostró grandes avances con la nueva gestión de entrenamientos por parte de Forminte.

Pese a las nuevas medidas, la Federación Rumana se encuentra enfocada, en este momento, en lo que será el Campeonato Europeo 2017, mismo que se celebrará en aquel país en unos meses, sin embargo la preparación y los objetivos a cumplir son más de logística y exposición que de resultados en competencia ¿logrará Rumania retomar el camino?

 

Con información de: agerpres.ro
Fotografía: Christy Ann Linder / Federación Rumana de Gimnasia