La gimnasta búlgara y miembro del equipo nacional, Tsvetelina Stoyanova, se encuentra en estado crítico luego de que, según algunos medios internacionales, intentara suicidarse al lanzarse al vacío desde el sexto piso de un edificio.

Stoyanova, competiría en el Campeonato Europeo a celebrarse en Israel el próximo 17 de Junio, sin embargo una decisión de último momento la dejó fuera del equipo y fue sustituida por su compatriota Lubomira Kazanova, una talentosa pero poco experimentada gimnasta, la razón y a palabras de la Federación de aquel país, era una lesión en el tobillo obtenida durante la Copa del Mundo de Sofía.

Sin embargo antes de que la escuadra viajara rumbo a Israel, sin Stoyanova, la entrenadora nacional Ina Ananieva, declaró ante los medios que la verdadera causa no era la lesión sino “problemas de salud” y aseguró que la situación de la gimnasta de 21 años era delicada, por lo que su presencia en Río no sería segura y que la decisión la darían a conocer después del Campeonato Europeo.

Horas más tarde, una terrible noticia sacudiría a la Rítmica: Stoyanova había caído del sexto piso de su edificio y aparentemente se trataba de un intento de suicidio.

De acuerdo al blog Passion, Beauty and Grace, especializado en gimnasia rítmica, Stoyanova había sufrido ataques de ansiedad y estrés extremo debido a la exclusión del equipo nacional, sin embargo la Presidenta de la Federación de Gimnasia de Bulgaria, Iliana Raeva afirmó que había sido la propia gimnasta quien se negó a acudir al Campeonato Europeo, pese a los esfuerzos que se realizaron por convencerla.

Una terrible tragedia ha sacudido a nuestro equipo nacional. Recibimos esta horrible noticia tras aterrizar en Israel, estamos en shock. El resto de las integrantes del grupo están pasando por un momento muy difícil asimilando esta situación, por lo que después de una muy larga y complicada deliberación han decidido continuar con su participación en el Campeonato Europeo, porque creen que eso es lo que Tsvety hubiera querido. Nuestro dolor es inmenso, las lágrimas no ceden, pero Tsvety necesita nuestro apoyo y eso haremos.

Quisiera aclarar que fue Tsvety quien decidió no viajar a Israel, fue una decisión propia y se mantuvo en ella a pesar de los esfuerzos hechos por mí, sus compañeras y su entrenadora. Incluso se le ofreció la posibilidad de ir con el equipo a respaldarlo aunque ella no participara, pero se negó rotundamente.

 

13417430_10154315350256388_5791742782964642390_nPese a estas declaraciones, algunos medios locales informaron que los problemas de salud de Stoyanova, previos al accidente, eran delicados y que se habían acentuado tras su participación en la Copa del Mundo de Guadalajara, España hace algunas semanas, razón por la que había dejado de entrenar, incluso algunos informan que Tsvety estaba pasando por una depresión profunda debido al cansancio y al exceso de trabajo y que por esta razón la Federación había decidido excluirla del equipo.

Los reportes sobre el estado de salud de Tsvety, hasta hace algunas horas, la declaran en estado crítico.

La paciente tiene lesiones serias en los pulmones, la zona del vientre y las vértebras. Su estado sigue siendo muy grave.

Palabras que notificó un porta voz del Hospital Pirogov, en el que se encuentra internada Stoyanova, a la Agencia EFE, medio que también informó que la Policía de aquel país trabaja en la investigación de lo sucedido, siguiendo dos posibles líneas, la que lo cataloga como un accidente y la que lo visualiza como un intento de suicidio, siendo esta última hacia la que se ha encarrilado la información recabada.

Hasta el momento, no hay más declaraciones oficiales por parte de la Federación y pese a que la información que se posee es contradictoria, las razones reales por las que Tsvety está pasando por este trágico y crítico momento solo ella las conoce.

No nos queda más que enviar toda nuestra energía, pensamientos y oraciones para que esta hermosa y talentosa gimnasta pueda continuar adelante. #prayfortsvetelina

Fuentes: EFE, AS, Topsport.bg, Passion, Beauty and Grace.
Fotografía: Ricardo Bufolin